Ermita de San Isidro, anteriormente de la Vera Cruz y también conocida como del Humilladero. Fue fundada a principios del siglo XVI, en un antiguo crucero de entrada al pueblo, del siglo XV.
Consta de una nave con tres bóvedas, siendo la central la más antigua, bajo la cual se conserva la que podemos denominar como la obra artística más singular que se conserva en el pueblo: el Crucero de piedra tallada en bulto redondo y policromado de finales del siglo XV, de más de seis metros. Además de su antigüedad, hay que resaltar la singularidad de la obra, por su tamaño, su calidad y desarrollo artístico y su simbología.
El Crucero muestra el árbol de la muerte y el árbol de la vida, de donde viene el pecado y la salvación. A partir de los huesos de Adán nace el árbol, en él se enrosca la serpiente del paraíso, se muestra el Pecado Original de Adán y Eva, y
el asesinato de Abel por Caín, y las imágenes de Santa Catalina y Santa Marina. En la parte superior, Cristo crucificado y detrás la imagen de la Inmaculada, Asunción y Coronación de la Virgen. Como elemento superior, un nido de pelícanos.