Importante obra civil del siglo XVI, la casa blasonada de los Báscones, linaje proveniente del norte de la península, es un edificio alterado por el tiempo cuyos restos nos permiten vislumbrar sus antiguas dimensiones. Noble construcción de dos alturas, con sillares labrados, vanos sencillos y armonizados a lo largo de su fachada y una elaborada cornisa. Destaca el escudo heráldico, en la zona central del que fuera todo el edificio, sobre su entrada principal compuesta de un gran arco de medio punto, hoy alterado.
El escudo, de buena talla y esmerada decoración, muestra un yelmo, símbolo de ostentación de Señorío, con amplia cimera o penacho de plumas sobre hojas de acanto, y envolviendo a modo de burlete todo el escudo. El escudo es de forma española, con campo dividido en cuatro cuarteles idénticos, mediante cruz flordeliseada, propio del linaje. Como figuras, un Cáliz con Hostia y con las llaves de San Pedro, un gran castillo rodeado de un foso, dos castillos con dos calderas y un árbol al cual se agarra un animal, perro, lobo o león, junto con una caldera. En la parte superior del escudo y del campo se muestran dos cabezas y una más grande en el centro de la zona inferior.