Gran arco de entrada al atrio de la Iglesia de Santa Maria la Real, desde la plaza mayor del pueblo, con muro y arco del siglo XVII, levantados en la década de 1630.
El atrio ha sido hasta el siglo XVIII lugar de enterramiento del pueblo, siendo por lo tanto una zona sagrada y perteneciente al templo, está limitado por un gran muro, de buena construcción, de grandes sillares, retropilastras resaltando los paños de la pared y, sobre estos, grandes remates de bolas, con un elaborado copete o alero en todo el perímetro del muro.
El Arco del Sol, de líneas sencillas y llamativa presencia y empaque, está formado por un primer cuerpo de arco de medio punto, con dos retropilastras a cada lado, y sobre estos un alero. Un segundo cuerpo se define por una hornacina central con la talla de la Virgen María, obra moderna del escultor Salaguti, y dos grandes bolas sobre penas a cada lado. Un remate en tímpano sobre la hornacina finaliza el arco, el cual está decorado con grandes bolas. Una escultura del Sagrado Corazón de Jesús, colocada en 1923, corona el arco.
El Arco del Sol, además de gran entrada al templo ha sido lugar de encuentro de la sociedad, lugar de reunión y de comunicación, así como de celebración de eventos.