Torre del Reloj
A mediados del siglo XVI se produjeron en la localidad dos importantes ensanches fuera de la fortaleza. La actual calle San Antón es uno de ellos y debe su nombre a un antiguo hospital levantado a las faldas de este cerro bajo la advocación de San Antonio Abad. El conjunto incluía una residencia de religiosos y una iglesia cuyo campanario era la actual Torre del Reloj, único elemento que sobrevivió al incendio de la Guerra de la Independencia.
La esfera exterior y la maquinaria manual del interior fueron un regalo a la villa de La Iruela del marqués don Mariano de Foronda, diputado a Cortes durante la década de 1920 y representante en Madrid de los intereses de la comarca de Cazorla.
La campana constituye una auténtica reliquia: fue fundida en 1514 por el maestro Mateo de Nantes. Presenta ricos grabados, entre ellos san Miguel Arcángel dando muerte al dragón con su lanza, un Ecce Homo flagelado e inscripciones latinas relacionadas con la liturgia del Viernes Santo.