La litología caliza presente en La Iglesuela favorece la aparición de manantiales, contando con más de 20 fuentes en el municipio. 5 Son las que se pueden encontrar en el casco urbano.
La Fuente Nueva está ubicada en el centro de la villa. Data de principios del siglo XX aunque su segunda construcción finalizó en 1952. El proyecto inicial constaba de 12 caños pero solo tres se construyeron finalmente. Cuenta con abrevaderos para el ganado y lavadores. Hasta principios de los 70 los vecinos recogían el agua para sus hogares ante la ausencia de red pública.
En el camino de la Peña del Morrón, a escasos metros del cementerio, encontramos la Fuente del Piojo. En ella encontramos abrevaderos y lavaderos cubiertos de menor tamaño. Su nombre proviene de su uso. Al estar aislada respecto al núcleo, en ella se lavaban las ropas de los enfermos y así se evitaban los contagios.
En la Calle Santa Bárbara, muy próxima a los huertos, encontramos la Fuente del Tirador. Consta de una caño con pileta bajo bóveda, conectado a un abrevadero exterior. Los sillares que conforman esta fuente fueron reutilizados del antiguo Portal de la Calle Ondevilla.
A unos 100 metros del Portal de San Pablo en dirección noroeste, se encuentra la Fuente de San Juan. Su construcción data de mediados del siglo XVII, consta de abrevaderos y lavadores cubiertos. En ella podemos apreciar la hornacina con el santo que le da nombre. En la noche del 23 de junio, se celebra una hoguera junto a ella.
En el límite noroeste, junto al Peirón que delimita el casco urbano, encontramos la Fuente del Pairón. Su uso principal es el de abrevadero para el ganado, por estar ubicada en la Cañada Real.